lunes, 30 de marzo de 2020
Espaldas que hechizan...
Verla arodillada de cara a la pared con sus manos en la nuca y sus dedos entrelazados sobre la abundante cabellera pelirroja, sus piernas obscenamente abiertas y su culito ofrecido, era todo un espectáculo. Estaba preciosa con esa espalda, que me atraía cual imán...
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